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Estimado y abrumado Marcelo:
No se resuelve ningún problema mientras se achaca su causa a factores equivocados, o solo secundarios. Mientras se siga insistiendo que la causa son las emisiones vehiculares el smog continuará riéndose de nosotros.
(1º) Todos los años (los he visto todos, durante mucho más tiempo que tú) desde septiembre a abril circulan en Santiago los mismos vehículos que desde abril a septiembre, y en ese período no hay contaminación.
(2º) Las únicas veces que en temporada de invierno no hay contaminación es cuando llueve, a pesar de que siguen circulando los mismos vehículos. La restricción vehicular hasta ahora jamás ha eliminado el smog, independientemente del diagnóstico de modelos ”predictivos”.. Yo me atrevo a pronosticarte, sin ayuda de ningún modelo, que los períodos invernales de todos los años por venir estarán acompañados de cada más graves episodios de contaminación: y NO porque habrán más vehículos o fábricas y más personas, sino porque seguirá aumentando el factor que la causa: la basura y la mugre, la tierra y el polvo. Santiago parece ser la ciudad más grande donde NUNCA SE BARRE por iniciativa gubernamental y donde sus calles son el sitio predilecto para botar todo lo que sobre a nuestro alrededor. Y si ocasionalmente alguna Municipalidad lo hace es para echar la mugre de su sitio al de otro.(3º) La lluvia lava, barre y limpia transitoriamente el aire, pero vuelve a desparramar tierra y polvo por las calles, para que, al secarse, los vehículos la vuelvan a impulsar hacia nuestros pulmones (algo enriquecida con hidrocarburos) y al aire, el gran reservorio que continuará almacenándola, hasta que los vientos de septiembre se la llevan fuera de Santiago… por un tiempo.
Te propongo un Proyecto que “viene de perillas” a tu pericia profesional. ¡Haz un mapa de la Metrópolis identificando y cuantificando lugares, áreas y volúmenes de tierra y mugre que tiene Santiago!; establece la relación SCT/ ST donde SCT es la “Superficie Con Tierra total ”pelada” de vegetación exponiendo directamente su fuente contaminante (polvareda) a cualquier factor dispuesto a agitarla: peatones, vehículos, viento, para reponerla en el aire, y ST es la Superficie Total de la Capital. (Y uso la palabra Capital, porque sugiere cuál es el pecado capital de esta ciudad : la suciedad de nuestra sociedad capitalina).
El resultado te sorprenderá: vivimos en un sitio eminentemente sucio y polvoriento donde existe una continua y cada vez más frenética agitación de la mugre de un sitio para otro, por medios naturales y antropogénicos.
Tiempo atrás un alcalde propuso crear lluvia artificialmente: se burlaron de él, porque no resultó. Y no resultó porque el plan fue mal implementado, pero la idea, aunque extravagante, no era descabellada. Al contrario, apunta hacia una posible solución.
Idea Nº1: en agricultura, cuando las lluvias no alcanzan, se aplica el riego. Si las lluvias son hasta ahora lo más eficaz para eliminar el smog, y no nos alcanza para limpiar el aire, entonces parece obvio que habrá que suplementarla con RIEGO citadino, al modo del riego rural. Grandes emisores estratégicamente distribuidos por la ciudad, por ejemplo en muchos de los más altos edificios, conectados con importante fuentes de agua como son las nieves de las altas cumbres, que precisamente abundan en la época en que más se necesitaría ( smog= invierno; invierno= nieve; nieve=agua; agua=riego citadino= riego citadino contra smog). Se podría tener riego automatizado tal como en agricultura, cuando los sensores apropiados detecten una señal significativa. (En el caso rural esto se activa cuando el déficit hídrico se hace intolerable; en el riego citadino, cuando el nivel de smog se haría intolerable).
Los riegos nocturnos de lavado sobre toda la ciudad de Santiago ocurriría a través de una vasta y estratégica red de tuberías y emisores expresamente dedicada a esta tarea, independientemente de la red de agua para el servicio domiciliario. Si la toma del agua de esta red hidráulica se sitúa cercana a la cota de deshielos del manto nival,( 2000 a 3000 m) existiría quizá la fuerza de gravedad suficiente para energizar el riego sin requerir por lo tanto energía extra. Otros beneficios del riego nocturno de lavado es que también se lavarían los delincuentes, los automovilistas descriteriados que hacen carrera en la vía pública, se regarían los famélicos árboles y tristes prados de las escasas plazas y avenidas que los tienen, …y hasta se activaría localmente en el caso de declararse algún incendio.
En verano serviría para aplacar el calor de los sufridos ciudadanos que no puedan arrancar de este paraíso capitalino, en vez de usar fuentes públicas de dudosa higiene, etc.. En todo caso si los volúmenes de agua para este riego no alcanzaran para eliminar totalmente “el material particulado” (palabra eufemística para mugre asquerosa) al menos podría mitigarlo al nivel de no ser necesario coartar nuestro derecho de usufructuar del permiso de circulación que pagamos obligatoriamente todos los años.
Otras ideas estrambóticas: Idea Nº2 Chimeneas de expulsión. Puesto que la razón de la limpieza natural que ocurre de septiembre a abril es la elevación de la plepopausa (te la dejo de tarea) ¿Por qué no hacer lo mismo, pero antes? Lo que hay que lograr es crear grandes corrientes de aire cálido ascendente que la impulsen y la diluyan en altura suficiente para que salgan del encierro santiaguino. Altas chimeneas estratégicamente puestas, y que salgan de amplios cobertizos de cubierta de vidrio bajo los cuales se genera mucho calor al modo de invernaderos, durante los días de sol, es decir “despejados”, que son precisamente los más graves desde el punto de vista del smog.
Idea Nº 3 Barrido aéreo. El material en suspensión, aerosol, (otra palabra elegante para la mugre en suspensión) es probablemente de tamaño coloidal y por consiguiente dotado de carga eléctrica, talvez negativa como las arcillas. Una flota de aviones dedicados ex profeso a la tarea despliegan en sus alas capturadores electrostáticos que atraparán esas particulas a medida que sobrevuelan en medio de la capa sucia. También podrían absorberlas mediante turbinas (¿las propias de sus motores, u otras para tal objeto? Al modo de aspiradoras domésticas) Depositará, luego este rico material junto con los lodos de la purificación de aguas fecales, con los cuales guarda una gran simpatía y semejanza. Se convertirá así en fertilizante destinado a la agricultura orgánica, con gran beneplácito de la comunidad ecológica, que quizá estaría dispuesta a financiar esa flota de limpieza aérea como lo hace con los buque greenpeace que defienden las ballenas y otras minucias.
A grandes problemas, grandes iniciativas, por extravagantes que parezcan. No se apagan los incendios con el mismo soplido con que se apagan las velitas de cumpleaños. La emergencia ambiental y las restricciones vehiculares son ese soplido de tortita de cumpleaños…
Saludos y ánimo…que la muerte resuelve todo conflicto.
Aldo
Foto: Nicolas Carcamo (PANORAMIO)
2 comentarios:
Baw, kasagad-sagad sa iya ubra blog!
Estimado,
Leí acabadamente su postulado, me parece no descabellado, me parece bastante apropiado el buscar soluciones en vez de criticar, para aquellos que somos padres, es importante el futuro o devenir de nuestros seres queridos!
Es por lo mismo que lo invito a formar parte de una idea en impulso, por qué en impulso, porque no tiene todavía la fortaleza para ser determinante, pero es cosa de tiempo.
www.pulmodon.com
saludos,
Jorge
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